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lunes, 19 de julio de 2021

Mermelada de brevas– Mraba Tin Mobaker

 

¿Alguna vez os habéis preguntado cuál es la diferencia entre una breva y un higo?

Pues, aunque visualmente, las brevas y los higos se asemejan mucho, son dos alimentos diferentes, si bien proceden de una misma especie biológicamente hablando, la Ficus carica o higuera, un árbol oriundo del Mediterráneo y Oriente Próximo, pariente de la morera y el moral, que fue introducido en América a través de México por los exploradores españoles.

 

Las brevas proceden de las higueras bíferas, o lo que es lo mismo, aquellas higueras que tienen dos cosechas, y se da desde finales de junio a principios de julio.

Las brevas son esos fenómenos que a veces ocurren en la naturaleza y que vienen a enriquecer la diversidad gastronómica de inicios de verano. Realmente son los higos que no han terminado de salir durante la temporada anterior, es decir, los que no han llegado a madurar en la higuera entre agosto y septiembre. Así, permanecen en una especie de hibernación y terminan de salir con los primeros días de calor de la temporada siguiente, de ahí que sea conocido como el “falso fruto de la higuera”, que tiene sus primeras recolectas en torno al día de San Juan. Después, la higuera nos dará la segunda cosecha, coincidiendo con el final del verano y el inicio del otoño.

La cosecha de las brevas es bastante menor que la de los higos, puede ser por este motivo por lo que sean más apreciadas gastronómicamente hablando. La breva suele ser más grande que el higo, de carne más prieta y menos dulce

Las posibilidades de consumo son innumerables. Es un alimento muy dado a comerse fresco y en la cocina actual se usa para preparar tartas, licores, mermeladas, compotas, salsas o pan de higo, muy típico durante la Navidad. Es un complemento perfecto para usar en ensaladas con combinación de frutos secos, acompañar un foie, jamón o magret de pato, así como carnes rojas, helado o chocolate, propiciando con estas combinaciones un perfecto contraste de sabores. Una opción para los que les gusta mezclar sabores es la de acompañarlos con queso fresco, ya sean brevas o higos el resultado queda perfecto.

 

Fuente

 

A pesar de vivir largos años al lado de una huerta de higueras que den higos de varios tipos y colores, nunca he visto la breva.

Voy a preparar la mermelada de breva como he preparado, antes, la mermelada de higos secos.

 

Ingredientes

 


300 gr de frutas maduras de zarzamora

300 gr de azúcar

Una cucharadita de zumo de limón natural


10 gr de anís 


30 gr de nueces

 

Manera de Preparación

 


Lavar las brevas y cortarlas al gusto. 


En una olla, poner los trozos de breva, añadir el azúcar, mezclar y dejar macerando durante 2 horas.


En una sartén, tostar los trozos de nueces y las semillas de anís, a fuego medio, durante 5 minutos y dejarlas aparte.

Pasadas las dos horas, cocinar, a fuego lento, durante 40 minutos removiendo con la ayuda de cuchara de madera cada tanto para que no se queme el fondo.

Ahora, añadir el zumo de limón natural y seguir hirviendo la mermelada, a fuego lento, durante 10 minutos.

A continuación, añadir los trozos de nueces y las semillas de anís, mezclar y seguir cocinando, a fuego lento, durante 3 minutos.

Retirar del fuego y dejar a enfriarse.

Luego, poner la mermelada en un tarro de cristal y cerrarlo bien.

Guardarlo en un lugar seco o en el frigorífico.



 Mermelada de higos secos - Moraba tin yabes 

Mermelada de uvas - Mrrabah Enab  

Mermelada de Rosas - Mrabah Alward Aljori   

Mermelada de albaricoque - Mraba meshmesh  

Mermelada de mora – Mraba Tut 

Mermelada de zarzamoras– Mraba Tut Olayq

lunes, 19 de abril de 2021

Masa Filo rellena de nueces – Baklava bi Aljoz


El baklava, baklawa o baclava (del Griego baklava1​), es un pastel turco elaborado con una pasta de pistachos o nueces trituradas, distribuida en una masa filo y bañado en almíbar o jarabe de miel. Existen diversas variedades que incorporan avellanas y almendras, entre otros frutos secos y kaymak, procedente de la cocina turca. Puede encontrarse con diferentes nombres en la gastronomía de Oriente Próximo y países árabes, de Grecia, del Subcontinente Indio y de los Balcanes.

La historia del baklava se remonta a la antigua Mesopotamia. Se cree, sin embargo, que los asirios, cerca del siglo VII a. C., fueron los primeros en colocar unas pocas capas de masa de pan junto a nueces trituradas entre esas capas, añadiendo un poco de miel y horneándolo en sus hornos de madera primitivos. Esta temprana versión del baklava se cocinaba sólo para ocasiones especiales, siendo de hecho considerado históricamente una comida para las clases acomodadas hasta mediados del siglo XIX.

Los marinos y mercaderes griegos que viajaban hacia Mesopotamia, pronto descubrieron las delicias del baklava y llevaron la receta a Atenas

Fuente 

 

Ingredientes

 

3 láminas de masa filo

100 gr de nueces trituradas

Un poco de mantequilla fácil de untar

Aceite para freír

Almíbar

 

Manera de Preparación

 


Cortar cada lámina a 3 partes, luego, al principio de cada parte, poner una cantidad adecuada de nueces triturada y empezar a enrollar juntando los dos lados de la masa hasta el final de la masa, donde hay que untar un poco de mantequilla para cerrar la pieza bien y trabajar así con el resto de las láminas.


En una sartén, calentar el aceite bien, luego, empezar a freír las baklavas crudas.


 

Cuando las baklavas tengan un color dorado, sacarlas y ponerlas en almíbar durante unos minutos.

A continuación, sacarlas de almíbar, ponerlas en un plato y enfriárselas y listo para servir.

 

Nota: la baklava en esta receta hecha al estilo griego y en Siria suele usar pistachos u otro tipo de frutos secos pero no nueces.

 

 Masa Filo rellena de pollo – Msajan

lunes, 8 de marzo de 2021

Leche con maicena – Almasiyeh

 

Ingredientes

 

Un litro de leche entera

4 cucharas de maicena

Medio vaso de agua

Un sobre de almáciga molida (Ver Glosario de ingredientes)

100 gr de nueces triturados

Miel o almíbar

 

Manera de Preparación

 

Disolver la maicena en la cantidad indicada de agua.

En una cacerola, verter la leche, añadir la maicena disuelta y mezclar bien.

Poner la cacerola, a fuego medio, calentar removiendo con una cuchara de madera hasta que la mezcla hierva, luego, bajar a fuego lento y dejarlo 15 minutos, pero sin dejar de remover la mezcla.

A continuación, añadir la almáciga molida a la mezcla sin dejar de remover durante 5 minutos.

Retirar la cacerola del fuego.

Verter el contenido en una bandeja y enfriarlo, luego, repartir los trozos de nueces encima y meter la bandeja en la nevera.


Servir frío con miel, almíbar o mermeladas. 

Es ideal para desayunos y meriendas.

 

Leche con maicena – Mhalabiyeh 

jueves, 14 de enero de 2021

Croquetas de trigo fino duro rellenas fritas – Kebeh Mekliyeh

 

 Kibbeh (también kipe, quipe, kebbe, kibi, kipi, kepi, kibba, cupi, kubba, quibbe, árabe كبِّه), conocido como içli köfte en turco, es un alimento muy común en todo el Oriente Próximo y parte del Cáucaso así como en Armenia. Se considera tradicionalmente el plato nacional del Líbano y Siria. En su forma más corriente se compone de carne picada de cordero con bulgur y especias. Su nombre estándar en árabe es kubba, aunque varía la pronunciación según las zonas; la palabra kibbe recoge la pronunciación según el dialecto de Siria y Líbano. 

Fuente

 

Ingredientes

 

Masa

250 gr de carne sin grasa y picada muy finamente

Medio kilo de burgul

Una cucharadita  de sal

Una cucharadita  de pimienta negra

Una cebolla

Un poco de agua

 

Relleno

2 cebollas  cortadas a trocitos pequeños

300 gr de carne picada

50 de mantequilla clarificada  Prepararla en casa

1 cucharadita de pimienta negra

1 cucharadita de sal

Una pizca de nuez moscada

60 g de nueces trituradas

 

Aceite para freír las croquetas

 

Manera de Preparación

 


Preparar el relleno

En una sartén, calentar la mantequilla clarificada, a fuego medio,  y sofreír la cebolla cortada unos dos minutos, luego, añadir la carne picada y seguir sofriendo hasta que la carne esté hecha, a continuación, añadir los trozos de nueces, la nuez moscada, la sal y la pimienta negra y seguir sofriendo unos 2 minutos. Retirar la sartén y dejarla aparte.

Preparar la masa

Poner el burgul en remojo durante 45 minutos, luego, escurrirlo y mezclarlo con el resto de los ingredientes y pasarlos por la picadora de carne con el fin de conseguir una masa muy fina y homogénea.

A continuación, dividir la masa en porciones iguales —de tamaño y forma— a un huevo, luego, poner cada porción en la palma de la mano y con el dedo índice o cualquiera, de la otra mano, ahuecar desde un extremo y vaya girando al mismo tiempo la croqueta, para agrandarla y dejarla ligeramente alargada.

Introducir en el hueco un poco del relleno y cerrar de nuevo, formando así una croqueta del tamaño de un huevo algo alargado poquito. 


Freír las croquetas de kibeh

En una cacerola, calentar el aceite y freír las croquetas hasta que estén doradas.

Servir calientes con yogur o ensaladas.