La
sémola de cebada es, como la sémola de otros cereales, el resultado de la
molienda de la cebada con una granulometría mayor que la harina, digamos que es
una harina gruesa y generalmente podemos encontrar sémola de cebada fina y
sémola de cebada gruesa.
Aunque
la cebada (Hordeum vulgare) ha sido uno de los primeros cereales domesticados,
hoy en día la mitad de los cultivos de este cereal se destinan para la
alimentación animal, y una tercera parte se utiliza como malta para la
elaboración de bebidas como la cerveza, entre otras.
La
sémola de cebada suele consumirse en forma de gachas, sopas, polenta de cebada
(la original que después pasó a hacerse con maíz) y cuando es el grano grueso,
como cuscús, que después se adereza y separa los granos con manteca rancia
conocida como smen.
También
se utiliza para hacer pan, de hecho los primeros panes se hacían con harina de
cebada, pero como contiene muy poco gluten debe mezclarse con harina de trigo
para hacer panes esponjosos. De igual modo, se elabora pasta con sémolas
compuestas, de trigo y cebada.
En la
gastronomía marroquí y en algunos países de América del sur, es habitual el
consumo de la sémola de cebada. Es un cereal muy apreciado por sus cualidades
nutritivas, además de carbohidratos, proteínas, fibra, minerales y vitaminas,
destaca de este cereal su contenido en dos almidones, los pentosanos y los
glucanos, que como sucede con la avena, se le otorgan propiedades para reducir
el colesterol.
Fuente
En Siria, suele usar el trigo triturado Burgul o Bulgur en este tipo de platos, pero, intento probar otros ingredientes y me parece que la sémola de cebada es un ingrediente valioso, especialmente si hablamos de beneficios y sabores.
Ingredientes
1 vaso
de sémola de cebada de grano mediano
200 gr
de garbanzo cocido
250 gr
de trozos de pechuga de pollo
50 gr
de mantequilla clarificada Prepararla en casa
20 gr
de almendras crudas
Una
cucharadita de sal
Media
cucharadita de pimienta negra
2
vasos de agua
Manera de Preparación
En una
cacerola, poner el garbanzo cocido y los dos vasos de agua y llevar a
ebullición.
A
continuación, añadir la sémola de cebada, la sal, la pimienta negra y mezclarlo
todo bien y seguir cocinando, a fuego lento, durante 25 minutos.
En una
sartén, calentar la mantequilla clarificada y sofreír las almendras crudas
hasta que se obtengan un color doradito, luego, añadir los trozos de pollo y
seguir sofriendo, a fuego medio, durante 10 minutos.
En un
plato, verter el cocido y adornar con
las almendras fritas y el pollo frito.
Servir
con yogur natural o ensaladas al gusto.